Una historia para tallistas: La guitarra de TALLAMADERA.COM

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Entre las cosas esenciales que conforman Tallamadera no puede faltar la madera, la amistad, el arte, la técnica…

 

  • De madera es la guitarra.
  • Como una guitarra es la amistad. La música es para algunas ocasiones, pero las cuerdas permanecen intactas.
  • Arte y técnica son la base del admirable y paciente trabajo del luthier. Sólo un amante de la Talla en madera puede entenderlo y valorarlo, en su auténtica dimensión.

Por todos estos motivos y otros que, sólo los poetas como Gerardo Diego, Federico García Lorca o Antonio Machado  pueden describir, Tallamadera tiene en su haber una guitarra.


No cualquier guitarra, una guitarra única como lo es cualquiera de las tallas que se muestran en la Galería. Lo es por principio: no hay dos maderas, ni dos artesanos iguales. Lo es por haber sido encargada a los cuidados de un Luthier, que con trabajo paciente y riguroso ha dado forma  y sonido a la madera más selecta. La promesa del Luthier es que vibrará a nuestro lado y nos entregará su alma.
Tallamadera (la guitarra) es una pequeña orquesta. Cada amigo (cuerda) es un color diferente, una voz diferente.
Así definió Andrés Segovia al instrumento al que dedicó su vida. Basta substituir “Tallamadera” por” guitarra” y “amigo” por “cuerda”.
Todas las voces  suman, lo hemos dicho muchas veces.

Primero fue la madera

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Palosanto de India (Dalbergia latifolia).                         Abeto del Cáucaso (Picea Orientalis).


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Tapa armónica delantera de abeto y tapa trasera de palo santo de indias.


” Después de unir las dos piezas recorto la silueta para después calibrar las tapas a unos gruesos de más o menos 2.5 mm. Una vez conseguido esto hay que encolar todo el barretaje y posteriormente hacer la afinación a nota de cada una de las barras, proceso que me lleva mucho tiempo y del que dependerá en gran medida el sonido final de la guitarra”.

Algunas personas prefieren rescatar las tareas artesanales, para llenar de forma útil, sus horas de ocio o, dando un paso más convertirlo en su modo de vida.
“Se requiere paciencia infinita, cientos de horas de pausado tiempo, todas y cada una de las acciones deben procurarse calmadas y sin prisas. El demoledor efecto de la impaciencia se notará hasta en la más simple de las labores”.
La técnica de fabricación artesanal permite la creación de instrumentos únicos, no solo por la estética celosamente cuidada también por el sonido que se obtiene al trabajar la madera parte por parte. Trabajando con las manos, el Luthier, puede precisar la flexibilidad o la rigidez necesaria para cada sección, escuchar, la nota que da la tapa de una guitarra con sólo un golpecito de los nudillos mientras se sostiene colgada con la otra mano. A partir de la percepción del sonido nítido a determinada altura, el Luthier advierte qué ajustes son necesarios para lograr volumen y claridad del instrumento. El tiempo que dedica a cada pieza hace que conozca al milímetro cada parte y pueda realizar los ajustes necesarios para lograr una obra única.

La guitarra de Tallamadera ha estado en manos de un profesor de guitarra clásica del conservatorio. Un miércoles estuvo, 3 horas largas, tocando y tocando con ella. Al acabar la prueba elogió, muy mucho, el trabajo hecho, haciendo hincapié en la gran sonoridad del instrumento.

Comentó la posibilidad de mejorar algo el sonido cambiándole el tipo de cuerdas, cosa que hicimos y al día siguiente jueves, de 4 de la tarde hasta las 6, volvimos al conservatorio y allí en el aula magna la  guitarra de Tallamadera llenó de buen sonido todo aquel espacio.


Al final dijo, "Suena muy bien, Tiene un timbre muy bonito. Es un instrumento fácil de tocar, con una buena respuesta tanto de los graves como de los agudos. Es muy frecuente que buenas guitarras a mitad de diapasón se hundan, en esta no pasa. Hay una progresión sin saltos de agudos a graves. Tiene mucha potencia y proyecta bien el sonido. Quinta muy bien, con precisión. Tiene un gran sostenido. En definitiva un buen instrumento. Enhorabuena."

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Un placer para el oído que está a vuestra disposición en la calle Cervantes 1 de Ripollet.


El edificio sobre el que se construye Tallamadera no necesita ladrillos. Eso pondría límites a su desarrollo.

Para las clases sabatinas de Feli, utilizamos un taller que nos cobija  y permite resguardar, de la intemperie, los preciados tablones de tilo, las herramientas, la maquinaria para preparar la madera y ahora también una guitarra.vistalocal1


Algún día, os invitaremos, a todos, a visitar las instalaciones de ladrillo, cosa que sólo es posible hacer con nuestra Web, ya que sois muchos, muchísimos...

 

Como estaréis ansiosos por ver el resultado, un video os muestra el paso a paso de la guitarra de Tallamadera.com.


Habrá un silencio verde
todo hecho de guitarras destrenzadas.
La guitarra es un pozo
con viento en vez de agua.

Gerrdo Diego


La guitarra,
hace llorar a los sueños.
El sollozo de las almas
perdidas,
se escapa por su boca redonda.
Y como la tarántula
teje una gran estrella
para cazar suspiros,
que flotan en su negro

aljibe de madera.
Federico García Lorca

 

Guitarra del Mesón que hoy suenas jota,
mañana petenera,
según quién llega y tañe,
las empolvadas cuerdas

Guitarra del Mesón de los caminos
no fuiste nunca ni serás poeta.
Tú eres el alma que dice su armonía
solitaria las almas pasajeras…
y siempre que te escuche el caminante
sueña con un aire de su tierra.

Guitarra del Mesón que hoy suenas jota,
mañana petenera,
según quién llega y tañe,
las empolvadas cuerdas.

Guitarra del Mesón de los caminos
no fuiste nunca ni serás poeta.

Antonio Machado

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