Nació en Sarria un pueblo situado a 31 Km al sur de Lugo, en el camino francés que lleva a Santiago. Con 24 años de edad se trasladó a Valladolid (capital de la Corte española en esa época) con el oficio aprendido. Vocación que probablemente heredó de su padre también tallista. Entró en el taller de Francisco Rincón, el escultor más prestigioso de la Ciudad pucelana.
Su gusto por el manierismo clásico se evidencia en las figuras desnudas masculinas, dotadas de un realismo que define su obra, y que son fruto de sus conocimientos de anatomía.
El Laocoonte griego (siglo I a.c) , fue la base del barroco italiano de Bernini (1598-1680) y del manierismo español del escultor objeto de esta reseña. Fotografía extraída de la página web http://algargosarte.lacoctelera.net/categoria/11-2-2-barroco-escultura-espana
Nació en el taller de su padre. En el aprendió a dibujar como Murillo, gran amigo de la familia, y luego las técnicas del trabajo en madera, piedra, barro y el empleo de la pintura, dorado y estofado.
De 8 hermanos el de más valía artística. No fue el único en dedicarse al oficio de la talla.
El prestigio de un taller dependía del trabajo anónimo de hijos, hijas y otros familiares que participaban muy activamente, según sus aptitudes, en las diversas tareas. De este modo los “secretos de taller” permanecían en familia y los mejores aprendices quedaban en casa. Su padre, un afamado escultor del último barroco andaluz. Formado con Alonso Cano en la prestigiosa escuela de Granada se trasladó a Sevilla abriendo en la capital un taller propio.
El estilo barroco de cabellos y ropajes ondeantes, de su padre es llevado a formas de expresión más marcadas, más humanas, sentimentales y sensibles, a veces tiernas, a veces duras o agresivas. Es notable la delicada minuciosidad y realismo con que trabaja las manos y rostros en cedro, mientras talla en pino el resto del cuerpo y ropajes.
El californiano David Esterly lleva más de 30 años practicando el estilo de Grinling Gibbons, (s XVII). Sus conocimientos le llevaron al Palacio inglés de Hampton Court para contribuir en los trabajos de restauración de las obras de Gibbons deterioradas tras un incendio en 1986. Allí pudo ver el método por el que Gibbons construyó su obra, sus herramientas, materiales y varias de sus obras desmontadas. Podéis ver alguno de sus trabajos actuales en su página http://davidesterly.com/
En su libro “Grinling Gibbons y el arte de tallar”, editado por Harry N. Abrams en1998, escribe: "El secreto de Gibbons es el siguiente: no hay ningún secreto. Lo que está oculto a la vista no es ningún truco de oficio, sino la lucha diaria del tallista con su material, hasta altas horas de la noche. "